Lo mejor es hablar de ella antes de terminar la instalación, sobre todo si se necesitan canalizaciones, conexiones o puntos de luz en lugares que después quedarán cubiertos por el pavimento o el césped artificial.
Por ejemplo, si quieres iluminar un camino que atraviesa el jardín, interesa saberlo cuando todavía estamos organizando las superficies. Lo mismo ocurre si tienes prevista una terraza con suelo de composite o una zona de plantas que quieres destacar.
También hay que pensar en algo bastante sencillo: dónde estarán los interruptores o cómo se controlará la iluminación. Es un detalle que se agradece tener resuelto cuando empiezas a utilizar el jardín.
Las instalaciones eléctricas exteriores deben contar con materiales adecuados para su ubicación y cumplir los requisitos de seguridad aplicables. Los trabajos eléctricos que lo requieran tendrán que realizarlos profesionales habilitados.
Si estás organizando el proyecto completo, puedes consultar nuestros complementos de decoración para jardines y ver qué otros elementos quieres incorporar antes de darlo por terminado.
¿Qué tipo de iluminación encaja con tu jardín?
Aquí no hay una respuesta que sirva para todo el mundo.
Puede que necesites luz para caminar con seguridad por un recorrido. O quizá quieras crear un ambiente agradable junto a la mesa de exterior. Son necesidades distintas y no tienen por qué resolverse con los mismos puntos de luz.
También influye desde dónde vas a mirar el jardín. Una luminaria que parece bien colocada desde la terraza puede resultar molesta cuando estás sentado frente a ella.
Y si hay vecinos cerca, conviene evitar que la luz se dirija innecesariamente hacia otras viviendas. Por eso es preferible decidir primero qué zonas necesitan iluminación y para qué, y después estudiar las luminarias y su colocación.