El agua es solo una parte del mantenimiento
Mantener el césped artificial en buenas condiciones no depende únicamente de mojarlo. Retirar hojas y residuos, limpiar la superficie cuando sea necesario o recuperar la posición de las fibras son otras tareas que pueden formar parte de su cuidado.
La frecuencia y el tipo de mantenimiento dependerán del espacio, la intensidad de uso y las condiciones a las que esté expuesta la instalación.
El riego depende del uso y de las condiciones del espacio
No es lo mismo un césped instalado en una terraza que una zona de jardín expuesta durante horas al sol. También influye el uso que se haga del espacio, si hay niños o mascotas y la cantidad de polvo y suciedad que pueda acumularse. Por eso, utilizar agua tiene más sentido cuando responde a una necesidad concreta que como una tarea marcada en el calendario.
En los meses de más calor, por ejemplo, puede venir bien refrescar la superficie antes de utilizarla. En otros momentos será la propia suciedad la que haga necesario un aclarado. Si el césped está limpio y la temperatura es agradable, mojarlo simplemente por costumbre aporta poco.
En Ibercésped aconsejamos valorar estos cuidados según las condiciones reales de cada instalación.
Mantenimiento del césped artificial