Cuando pensamos en césped artificial, lo primero que suele venir a la cabeza es un jardín. Sin embargo, hace tiempo que dejó de utilizarse solo en viviendas particulares.
Hoy es habitual encontrarlo en terrazas, áticos, piscinas, urbanizaciones, oficinas, gimnasios o instalaciones deportivas. Incluso hay proyectos donde se utiliza con un objetivo puramente decorativo y otros donde lo más importante es la resistencia al uso diario.
Por eso, antes de elegir un modelo, conviene tener claro dónde se va a instalar y qué se espera de ese espacio. No necesitan las mismas prestaciones una zona de descanso que un área con mucho tránsito o un entorno pensado para la práctica deportiva.
En Ibercésped trabajamos con soluciones adaptadas a diferentes tipos de proyectos. En esta guía podrás descubrir algunos de los usos más habituales del césped artificial y acceder a información específica sobre cada uno de ellos.