Para empezar, ¿dónde van a estar? Una traviesa que sirve de borde junto al césped no tiene las mismas exigencias que otra utilizada en una jardinera o en un escalón.
Después está la madera. No todas las piezas que encontramos son adecuadas para jardinería. Es preferible utilizar madera destinada a ese uso y evitar traviesas recuperadas de origen o tratamiento desconocido, sobre todo si van a estar cerca de plantas comestibles o zonas de juego.
También hay que contar con el paso del tiempo. La madera está expuesta al sol, a la lluvia y a los cambios de temperatura. Su mantenimiento dependerá del material y del tratamiento que tenga.
Y si vas a instalar césped artificial alrededor, mejor decidir primero dónde quedarán las traviesas. Así podemos preparar las alturas y rematar la superficie sin tener que modificarla después.
Si estás mirando otras opciones para terminar el exterior, puedes consultar nuestros complementos de decoración para jardines.
¿Madera o piedra para delimitar el jardín?
Depende de lo que quieras hacer. Si buscas un borde que apenas se vea, seguramente te interese mirar otras soluciones. Las traviesas tienen bastante presencia, incluso cuando solo utilizamos unas pocas.
En cambio, si quieres formar una jardinera o introducir un acabado de madera junto al césped, pueden encajar muy bien. También puedes combinarlas con piedra. No hace falta elegir un único material para todo el jardín.
Lo que sí conviene es tener claro si ese borde va a ser decorativo o si necesita cumplir alguna función más exigente.