Cómo afecta la nieve al césped artificial
La nieve puede acumularse sobre el césped artificial sin que esto signifique que vaya a estropearse. El punto al que debemos prestar más atención llega con las bajas temperaturas, ya que las fibras pueden quedar rígidas mientras permanecen congeladas.
En esas condiciones es mejor no forzarlas. Si no necesitamos utilizar el jardín inmediatamente, podemos esperar a que la nieve se derrita y el césped recupere su estado habitual antes de realizar tareas de mantenimiento.
Una vez comienza el deshielo, el agua tendrá que encontrar una salida adecuada. Por eso, además del estado de las fibras, conviene observar cómo responde la instalación cuando desaparece la nieve.
La acumulación de nieve y las bajas temperaturas
No es lo mismo encontrar una capa ligera de nieve que tener una acumulación que impida utilizar el espacio. En muchos casos no será necesario intervenir y podremos dejar que el proceso de deshielo se produzca de manera natural.
Si necesitamos retirar nieve, conviene hacerlo sin arrastrar herramientas que puedan cortar o deteriorar las fibras. Es preferible utilizar utensilios de plástico y trabajar con cuidado, especialmente cuando la superficie está congelada.
También evitaríamos cepillar con fuerza en ese momento. Con las fibras rígidas por el frío, lo más prudente es esperar a que suba la temperatura antes de intentar recuperar su posición.
En Ibercésped recomendamos adaptar estos cuidados al estado real de la superficie y no intervenir más de lo necesario.