El mantenimiento también depende de cómo utilices el césped
No necesita los mismos cuidados un jardín que apenas se pisa que una zona exterior utilizada todos los días. Si hay niños, mascotas, mobiliario que se mueve con frecuencia o árboles alrededor, es normal que algunas tareas tengan que hacerse más a menudo.
También cambia a lo largo del año. En otoño pueden acumularse más hojas; durante el verano preocupa más la temperatura de la superficie y, después de varios días de lluvia, quizá interese comprobar cómo está evacuando el agua. No hace falta seguir un calendario rígido; muchas veces el propio estado del césped indica cuándo necesita una limpieza, un cepillado o una revisión.
En Ibercésped recomendamos valorar el mantenimiento según las condiciones reales de cada instalación, evitando tanto descuidar el césped como realizar tareas que en ese momento no necesita.