¿Por qué no utilizar un césped artificial de jardín para hacer un putting green?
Es una duda razonable. Al fin y al cabo, ambos son césped artificial.
La diferencia está en lo que necesitamos que haga la superficie. En un jardín solemos fijarnos en el aspecto natural, la suavidad o cómo se recuperan las fibras después de pisarlas. Para practicar el putt, en cambio, nos interesa especialmente la rodadura de la bola.
Por eso Golf 12 tiene una altura de 12 mm y utiliza fibras texturizadas. Está desarrollado pensando en ese uso deportivo, no simplemente en conseguir una zona verde.
Si tienes en mente crear un putting green, merece la pena partir de un modelo específico para ello. Después habrá que valorar el espacio y cómo queremos organizar la zona de práctica.